INSIGNIAS QUE SE PROCESIONAN

   
EL GUIÓN.
 

El guión es una bandera característica de nuestra hermandad. La introdujo uno de los fundadores, D. Ramón de Contreras y Pérez de Herrasti y fue traída de las que había en Arjona (Jaén), de donde el precedía.

Tiene forma triangular y es de color blanco. En el centro de la misma lleva la cruz de San Andrés y tres clavos cruzados en oro.

Su objeto es ir guiando las filas de nazarenos. Debe ir en cabeza después de la cruz guía.

La Hermandad del Rescate ostenta otro igual en color oro viejo.

   
CRUZ DE GUÍA.  
 

Es la insignia con la cual se abre el cortejo nazareno. Adquiere su forma actual a principios del siglo XIX cuando sustituye a la cruz procesional.

La cruz de guía es el símbolo inequívoco de la Pasión y Muerte redentora de Cristo, y que en estas procesiones de penitencia se conmemoran.

La cruz de guía debe ir acompañada de cirios o dos faroles y nazarenos con bocinas. Adopta distintas formas, a capricho de la Hermandad pudiendo ser: arbóreas, planas, de orfebrería, con símbolos pasionarios, etc.

Nuestra cruz, es una cruz plana en nogal con cantoneras de orfebrería y en la unión de sus brazos, ostenta el escudo de la Hermandad.

Antiguamente delante de la cruz guía las cofradías eran precedida por una banda de cornetas y tambores, o por unos équites (grupo de cornetas a caballo), y que se establecen desde la Restauración borbónica en 1874.

Sustituyeron al muñidor, persona que iba tocando con una campana de bronce y con un sonido característico anunciando los cultos o precesiones por las calles del barrio.

   
SENATUS.  
 

La inclusión de este elemento romano en las procesiones de penitencia, tienen un origen desconocido.

Esta insignia reproduce el lábaro usado por los milites romanos. Se incorpora al cortejo penitencial en recuerdo de los soldados que condujeron a Jesús con la cruz, desde el Pretorio al Gólgota.

Su ubicación es en el primer tramo de nazarenos (entre diez y treinta parejas), después de la cruz guía, siendo acompañado de báculos (varas), y siempre en la sección de Cristo.

   
BANDERAS DE PASO.

Esta bandera es una insignia un tanto convencional. Consiste en una tela blanca con una cruz que la divide en cuatro cuarteles, usándose los colores que son propios de la Hermandad.

Generalmente suele ir en le cuerpo de nazarenos del primer paso y se portan al hombro. La función que cumple es la de dar colorido a las filas de nazarenos.

En nuestra Hermandad utilizados las banderas de sección (como de paso) que son blancas con la cruz de San Andrés en rojo y tres clavos cruzados en negro.

OTRAS BANDERAS.

Hay otras banderas que no son de uso general como, la Negra, que recuerda a las que se usaban en las Catedrales en los cultos de Semana Santa pudiendo se toda negra o estar diagonalmente cruzadas por bandas rojas. Generalmente van escoltadas por báculos (varas).

Bandera Pontificia, que es una bandera con los colores amarillo y blanco, del Estado Vaticano. Deben usarlas las Hermandades que ostenta el título legítimo de Pontificia, van acompañadas de báculos (varas).

Bandera Sacramental, es una bandera alusiva al título de las Hermandades Sacramentales, son blancas con alguna alusión al Santísimo Sacramento, van acompañadas de báculos (varas).

En nuestra Hermandad hay que destacara la bandera del Tercio del Ntra. Sra. de los Dolores que es de color blanco y la bandera Nacional con el Corazón de Jesús y María.

LIBRO DE REGLAS.

Es el libro que contiene "Las Reglas" por la que se rige la Corporación debidamente aprobadas por la autoridad eclesiástica competente, son portadas por el Secretario o en su lugar por un nazareno miembro de la Junta de Gobierno. El lugar que ocupa en la procesión suele ser el inmediato al último tramo de nazarenos del primer paso y van escoltadas por báculos (varas).

Se lleva para determinar la antigüedad de paso por la tribuna oficial.

En Granada se usa también el Libro de Venias, donde se recoge un acta o escrito en el que se especifica el día de salida de la Hermandad.

Ambos libros suelen ser ricamente ornamentados, con pinturas en su interior y recubiertos de pastas de terciopelo u otro cualquier material, con adornos de orfebrería.

PRESIDENCIA DE PASO.

La presidencia con el Hermano Mayor debe ir delante del último paso; pero antes de cada paso suele figurar una llamada presidencia de paso, que cierra el cuerpo de nazarenos, excepción hecha de las parejas de bocinas que acompañan al paso y la de los manigueteros en los que figuran tales.

Esta presidencia suele estar compuesta por cuatro o cinco miembros con báculo (varas).

La verdadera presidencia de la Cofradía, se sitúa en el mismo lugar tras la última pareja de cirios previa al paso de Virgen; y está compuesta por cuatro nazarenos con báculo, el Director Espiritual de la Hermandad y el Hermano Mayor de la misma.

Tras ambas presidencias deben figurar el personal, hermanos o no desfilan a rostro descubierto y que forman el servicio del paso; siendo estos: acólitos ceriferarios con ciriales, acólitos turiferarios encargados de quemar el incienso y el capataz.

ACÓLITOS CERIFERARIOS.

Son los encargados de portar los ciriales, siendo estos, candeleros de grandes dimensiones y terminados en una vela, para dar luz a las sagradas imágenes. Tiene su origen en la cofradía barroca, cuando las imágenes eran portadas en andas pequeñas y las luces al igual que el palio, tenía que ser llevado por personas en las cuatro esquinas, alrededor de las andas y sobre los varales. Se sitúan delante del paso y van en número de cuatro o seis. Siguen las instrucciones de otro acólito llamado pertiguero, que transmite sus ordenes golpeando la pértiga sobre el suelo.

ACÓLITOS TURIFERARIOS.

Son los acólitos que portan el incensario y la naveta para quemar el incienso con que se va perfumando la calle por donde pasará el paso de Cristo o de Virgen, ya que los mismos son altares itinerantes, y al mismo tiempo y en sentido romántico, no recuerda una  de las ofrendas que los Reyes Magos hicieron a Jesús en Belén.

La naveta es estuche generalmente en forma de nave de ahí su nombre, y sirve para llevar el incienso. Estos acólitos se sitúan detrás de los ciriales y delante del capataz.

PAREJAS DE BOCINAS.

Así como las bocinas que preceden a la cruz de guía pueden constituir una reliquia simbólica de las trompetas que muñían las procesiones en el siglo XVII y XVIII, el origen de las situadas inmediatamente antes del paso no está claro, pero la opinión más acertada es que pudieron tener la función funeraria, ya que emitían sones tristes.

PENITENTES.

Aunque se entiende por cuerpo de nazarenos a los que se sitúan delante del paso, las cruces de penitencia siguen perteneciendo al cuerpo del paso, pese a que van detrás del mismo.

Su inclusión en el cuerpo del primer paso, no admite discusión, pues su razón de ser no es otra que la devoción a Jesús bajo esta advocación y por obtener literalmente a las palabras del mismo Jesús "Toma tu cruz y sígueme".

CRUZ PARROQUIAL.

Esta es la única insignia que no pertenece a la Hermandad, sino, como su nombre indica pertenece a la parroquia a cuya feligresía reside la Cofradía, va flanqueada por dos acólitos con ciriales.

Esta cruz hasta el Concilio Vaticano II se conocía con el nombre de manguilla, por ir revestida de una tela con el color litúrgico del momento y armada con una estructura de madera.

La cruz parroquial se sitúa abriendo el cuerpo de nazarenos del paso de Virgen o paso palio, o como en nuestra Hermandad abriendo el cuerpo de Camareras de la Virgen y que forman el cuerpo del paso de palio.

INSIGNIAS MARIANAS.

En el cuerpo de nazarenos de la Virgen van todas las insignias marianas que la Hermandad pose, siendo éstas:

Simpecado.

El simpecado consiste en un estandarte en color azul o blanco, en el que figura una pintura o una pequeña talla de una imagen de la Inmaculada y que puede ir acompañada de la inscripción "sine labe concepta".

Si esta inscripción aparece en una bandera en vez de en un estandarte, toma el nombre de bandera Concepcionista, y si adopta una forma como de lábaro o bandera estrecha y terminada en pico, la insignia se denomina "sine labe".

Nace a raíz del voto de defender la Concepción Inmaculada de María y su uso se generaliza, en el siglo XIX, al definirse el dogma de la Inmaculada, auque algunas cofradías lo introdujeron durante el reinado de Carlos III, cuando fue nombrada a la Inmaculada, Patrona de España.

Bandera Asuncionista.

Que es de color blanco con alguna alegoría de la Virgen, se incorpora en el Cortejo Nazareno para conmemorar el Dogma de la Asunción a los Cielos en cuerpo y alma de la Virgen, debe de ostentarla aquellas hermandades que tienen el título de Asuncionistas concedido por la autoridad competente.

 

OTRAS INSIGNIAS.

Otras insignias que se usan son: estandarte de camareras, estandartes mariano no concepcionistas con pinturas e imágenes de las propias dolorosas, pendones o banderas de las agregaciones a otras corporaciones y hermandades, mediatrix de la defensa en la mediación universal de María, reliquias sobre báculos, banderas de caridad, etc.

ESTANDARTE DE LA CORPORACIÓN.

Quizás sea la insignia más antigua y tal vez la primera que tuvieron las Cofradías y que se usaban en todos los actos que celebraban.

En la antigüedad no era extraño que las Hermandades poseyeran un estandarte para sus procesiones; solían ser morados o negros, aunque podían tener otro color.

En el siglo XVII no tenían forma de bandera, ni estaba recogido por un cordón como los actuales, sino que seguían el modelo medieval, o sea, un paño pendiente de un travesaño colgado de lo alto de un asta.

En la actualidad, casi todos son de terciopelo, y llevan en su centro el escudo de la corporación, y otros además del escudo se encuentran ricamente adornados con orfebrería o con bordado.

A principios del siglo XIX, al generalizarse la apertura de la procesión con la cruz de guía, el estandarte pasa a su puesto de honor, como la última de las insignias del cortejo, junto a la presidencia de la corporación, y va escoltado por báculos (varas).

EL PRESTE.

En el siglo XVI era muy importante la participación procesional del clero, no como ahora que ha quedado reducida prácticamente al director espiritual de la Hermandad, que se hace presente en la presidencia a rostro descubierto y no, como hasta hace algunos años, que iba cerrando la procesión en calidad de preste, y revestido de capa pluvial. El Preste iba acompañado por el Carráncano, que era un acólito revestido de sotana y roquete, y que portaba una vela delgada en su mano.

Esta figura del Preste es suprimida por el Concilio Vaticano II, dado que al ir en último lugar, se mezclaba entre las bandas de música y la gente que acompañaba a la Hermandad.

Jesús Juan Gómez Torres.